El diálogo, por ser uno de los más importantes y perfectos elementos de la comunicación, conlleva, mediante su uso, infinidad de mensajes que, según la función que desempeñen, tendrán distintas naturalezas. A continuación, te exponemos toda la información referente al uso del diálogo teatral y un ejemplo de una representación de nuestra escuela en las que es protagonista.

¿Qué es un diálogo teatral?

El diálogo es la base de la comunicación humana, y por tanto, de la expresión dramática. De tal manera que, en las diferentes obras y representaciones dramáticas podemos encontrarnos con tres tipos de diálogos.

El diálogo teatral

Tipos de diálogos que encontramos en las obras

  1. Demostrativo: Expone los hechos, describiendo los acontecimientos.
  2. Deliberativo: Los personajes defienden sus puntos de vista, e incluso, se esfuerzan por persuadir a la otra parte del conflicto.
  3. Jurídico: Implica una toma de decisiones finales.

Es muy habitual que a lo largo de una obra se den los tres tipos de diálogos, aunque no han de producirse de manera obligatoria.

Funciones del diálogo teatral en una obra

Así distinguimos seis funciones principales:

  1. Expresiva.
  2. Conativa o apelativa.
  3. Representativa o simbólica.
  4. Fática o de contacto.
  5. Metalingüística.
  6. Poética.

Por otra parte, según la relación entre emisor y receptor, los mensajes serán:

  • Unilaterales: El emisor no recibe respuesta inmediata del receptor (por ejemplo, la prensa).
  • Bilaterales: Emisor y receptor establecen comunicación recíproca. Es el caso del diálogo, que pasamos a ver a continuación.

Características del diálogo teatral

Por norma general el diálogo dramático es un intercambio verbal entre personajes, pero existen otras posibilidades de comunicación dialógica: por ejemplo una conversación telefónica.

El criterio básico para el diálogo es el intercambio y la reversibilidad de la comunicación.

Para que haya diálogo, el ritmo en el que se suceden los parlamentos de los personajes ha de ser un ritmo suficientemente elevado, sino parecerían una serie de monólogos que mantienen cierta relación.

Características del diálogo teatral

La forma más espectacular de diálogo es el “duelo verbal”. Según la forma en que se compongan los diálogos por el dramaturgo o dramaturga (más largos o más cortos, más o menos retóricos…) cobrarán más importancia las palabras o las acciones.

El diálogo, además, puede ser:

  • Diálogo compartido: Es el más usual, se produce cuando los sujetos del diálogo tienen en común una parte de su contexto, hablan del mismo tema y son capaces de intercambiar información.
  • Diálogos paralelos: Cuando los contextos son totalmente extraños el uno al otro, incluso si la forma externa del texto es un diálogo, los personajes solo superponen dos monólogos. Es lo que comúnmente llamaríamos “diálogo de besugos”, aparece dentro de algunas obras de contenido absurdo.
  • Diálogo incluido: Cuando los contextos son casi idénticos, las réplicas no se oponen. Sería como una especie de monólogo a varias voces. Aparece sobre todo en la comedia.

A su vez, por sus características propias, los diálogos tienen infinidad de posibilidades, dependiendo de su duración (largos, breves…), de su forma (conciso, cortante, lineal…) y de su cadencia o repetición regular de sonidos (dinámico, estático…), entre otras muchas.

Ejemplo de lenguaje teatral: diálogo corto

Escena inicial: «La casa de Bernarda Alba»

Personajes: Criada y La Poncia.

Criada: Ya tengo el doble de esas campanas metido entre las sienes.
La Poncia: (Sale comiendo chorizo y pan) Llevan ya más de dos horas de gori-gori. Han venido curas de todos los pueblos. La iglesia está hermosa. En el primer responso se desmayó la Magdalena.
Criada: Es la que se queda más sola.
La Poncia: Era la única que quería al padre. ¡Ay! ¡Gracias a Dios que estamos solas un poquito! Yo he venido a comer.
Criada: ¡Si te viera Bernarda…!
La Poncia: ¡Quisiera que ahora, que no come ella, que todas nos muriéramos de hambre! ¡Mandona! ¡Dominanta! ¡Pero se fastidia! Le he abierto la orza de chorizos.
Criada: (Con tristeza, ansiosa) ¿Por qué no me das para mi niña, Poncia?
La Poncia: Entra y llévate también un puñado de garbanzos. ¡Hoy no se dará cuenta!
Voz (Dentro): ¡Bernarda!
La Poncia: La vieja. ¿Está bien cerrada?
Criada: Con dos vueltas de llave.
La Poncia: Pero debes poner también la tranca. Tiene unos dedos como cinco ganzúas.
Voz: ¡Bernarda!
La Poncia: (A voces) ¡Ya viene! (A la Criada) Limpia bien todo. Si Bernarda no ve relucientes las cosas me arrancará los pocos pelos que me quedan.
Criada: ¡Qué mujer!
La Poncia: Tirana de todos los que la rodean. Es capaz de sentarse encima de tu 3 corazón y ver cómo te mueres durante un año sin que se le cierre esa sonrisa fría que lleva en su maldita cara. ¡Limpia, limpia ese vidriado!
Criada: Sangre en las manos tengo de fregarlo todo.
La Poncia: Ella, la más aseada; ella, la más decente; ella, la más alta. Buen descanso ganó su pobre marido. (Cesan las campanas.)
Criada: ¿Han venido todos sus parientes?
La Poncia: Los de ella. La gente de él la odia. Vinieron a verlo muerto, y le hicieron la cruz.
Criada: ¿Hay bastantes sillas?
La Poncia: Sobran. Que se sienten en el suelo. Desde que murió el padre de Bernarda no han vuelto a entrar las gentes bajo estos techos. Ella no quiere que la vean en su dominio. ¡Maldita sea!
Criada: Contigo se portó bien.
La Poncia: Treinta años lavando sus sábanas; treinta años comiendo sus sobras; noches en vela cuando tose; días enteros mirando por la rendija para espiar a los vecinos y llevarle el cuento; vida sin secretos una con otra, y sin embargo, ¡maldita sea! ¡Mal dolor de clavo le pinche en los ojos!
Criada: ¡Mujer!
La Poncia: Pero yo soy buena perra; ladro cuando me lo dice y muerdo los talones de los que piden limosna cuando ella me azuza; mis hijos trabajan en sus tierras y ya están los dos casados, pero un día me hartaré.
Criada: Y ese día…
La Poncia: Ese día me encerraré con ella en un cuarto y le estaré escupiendo un año entero. «Bernarda, por esto, por aquello, por lo otro», hasta ponerla como un lagarto machacado por los niños, que es lo que es ella y toda su parentela….

Como hemos explicado a lo largo del post, el diálogo ocupa un papel central dentro del lenguaje teatral, pero no es el único elemento clave y necesario para escenificar una obra o representación. Otro de los elementos comunicativos más utilizados es el monólogo, del cual tenemos otro artículo para que sigas profundizando en tus conocimientos del maravilloso mundo del teatro. ¡Síguenos en nuestras redes sociales! Ahí te informaremos del lanzamiento de nuevos posts y de noticias que seguro te serán interesantes.